sábado, 16 de abril de 2011

Del porque no dejarse los vicios en la almohada

Siempre discorde con Don Quijote en cuanto respecta el vino «Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado, ni guarda secreto ni cumple palabra».
Como todos los vicios en la vida el problema es cuando pierdes la razón.
No hay nada más rico que un buen vino y una mujer hermosa con quien beberlo, y si se puede a las dos mucho mejor. Es por eso que siempre considere que no se debe ser amigo de una mujer si se puede ser su amante.
Y es que además para mí el vino es tal cual una mujer, te atrapa con sus encantos, su aroma te puede emborrachar, su cuerpo te vuelve adicto, su sabor en la boca te sugiere ir a por más, su contextura te eleva. Y entonces porque no perderte en ese paraíso terrenal? Que por la resaca tal vez?... No lo creo.
Es ciencia popular que no hay que dejarse ganar de la resaca bebiendo mas vino; o si se puede, con otra mujer (o viceversa).
Entonces viene a mí la idea del temor, el perderte en el gozo, el cambiar en tu vida algo que no luce seguro, en ir hacia algo que podría llevarte al sufrimiento; pero acaso no somos los humanos seres que estamos probándonos constantemente? Que nos gusta experimentar? Que quiere cosas nuevas? Que acaso el acto de perforarte un lóbulo, o ingerir demasiado ají (un ejemplo algo básico y vulgar quizás) no es la prueba de la necesidad de estos retos? . Siempre he creído que sí, o tal vez quedemos pocos en este frente.
Lo que trato de decir con estas líneas, al mi parecer muy mal escritas, es que me agrada perderme en el vicio, y que quiero que muchos de ustedes los necesiten; pero hablo de un vicio diferente, no el que te sirve para no pensar, no el que te sirve para no sentir, hablo de un vicio de gozo, de disfrute, de satisfacción, no de engaño o de mentira.
Que las mujeres sean tu vicio!, Que el vino sea tu vicio!, Que el pensar sea tu vicio!, Que el amor sea tu vicio!, Que el conocimiento sea tu vicio! Que los vicios sean tus vicios! Salud por el buen vicio!

Vaya que contradictorio pero piérdanse por un rato:

lunes, 4 de abril de 2011

Del porque todos necesitamos un paraguas

Y a veces, sientes que tu espiritu crece y que desborda tu cuerpo...
A través de un vidrio sucio y mojado, contemplo la ciudad y su gente, y me doy cuenta que hay gente caminando bajo la lluvia sin importarle nada (aun cuando es fuerte), noto en algunas miradas tristeza y desilución, en otras que-me-importismo.

Suben al omnibus dos ebrios, su edor pertuba a la gente y su estampa deprime, su estado los incita al pleito pero entre leves riñas son devueltos a la calle el panorama es desolador.

Sin embargo logro encontrar gente con paraguas, mis ojos recojen una pareja que tomada de la mano y con una sonrisa en sus rostros caminan protegidos, un padre que con mucha cautela camina con su hija cargado en un brazo y su protegevidas en su mano libre; un sujeto de traje elegante con mirada seria hablando por su celular y por sus gestos se podria deducir que de negocios...

Entonces medito un poco y me doy cuenta que mi espiritu esta creciendo y que corre peligro de mojarse, yo tambien necesito un paraguas, yo tambien quiero esas miradas de esperanza, de amor y de ambicion, todos necesitos cubrirmos de esa torrencial lluvia de pesimismo y conformismo que parece inundar nuestra ciudad. Todos necesitamos un paraguas.